...Hoy escribo con nostalgia, pero NO con la nostalgia de estar en casa junto a papá y mamá y mis herman@s....nooo, escribo con la nostalgia de estar en algún lugar que sienta mio, que me pertenece y que le pertenezco, con ganas de enraizarme (existe esa palabra?). Mientras escribo el sol acaricia mi espalda vestida de polar blanco, mis oídos se besuquean con un reguee pegajoso y sensual, mis papilas gustativas se deleitan con un té recién preparado y el resto de mis sentidos tratan de encontrar su sentido universal.
Debo confesar que deje de lado el blog porque me fui un ratito largo a la xuxa, y al parecer me gusto estar por esos lados...... es que debo admitir que tengo algo de masoquismo en mi estructura psicológica. En mi estadia por ese estado limbico, descubrí que el equilibrio es la base de mis estados de felicidad, que puedo contar con una serie de comodidades pero que el placer de hacerse cargo de una misma es incomparable. Conté los días lejos de mi casa, y luego conté los que llevo viviendo mi nueva vida....y creanme que existe diferencia en dichas cuentas y frases enredadas. Me dí cuenta que soy tremendamente frágil y tremendamente fuerte, que puedo acarrear una maleta por kilometros y dejar de quejarme por ello. Me percaté que puedo encontrar soluciones a las piedras que se me meten en los zapatos....como? simple! paro de caminar, me siento por unos cuantos segundos me saco el zapato y la expulsoooooooo. Lo mismo hago con las piedras mentales que me atrofian la mente y luego me van a desordenar el corazón.
Tomarme el tiempo para sentir, pensar y hacerme cargo de mí misma es la clave para llegar hasta donde quiera. Aunque existe un factor llamado "Dios" que a veces se me olvida, Señor de la vida, la tierra y el universo, que con un bostezo puede destruir los planes y volcar toda una existencia a planes inimaginados. Quisiera empezar...o mejor dicho retomar lo que por años decidi que diera soporte y que hoy en día tanta falta me hace. Recuerdo los domingos de Temuco con nostalgía e incluso con envidia de asistir a una iglesia a que me recordaran que Dios esta pendiente de mí y que estar en relación con él, es el ingrediente mas importante de la receta para vivir.
..... Quizás todo que cabo de "vomitar" sea parte de lo que llaman crecer .....
