.... Como perro mojado y entre asustada y feliz arribe a mi nueva ciudad.
La capital me esperaba nublada, calurosa y ajetreada. En el terminal no entraba una persona más, y los andenes estaban todos llenos, una verdadera locura fue salir viva y entera de ese lugar. Sin embargo, pese a que me sorprendio tamaño desorden, no aplaco mis ganas de estar aca, ni menos mis ganas de vencer mis propos temores. Las que seran mis "nuevas hermanas" me esperaban con una sonrisa y un poco cansadas encontrando el anden en que se estaciono mi jet privado.
Una vez que logramos atravesar todo el lugar hasta la camioneta estacionada en un lugar indebido, emprendimos rumbo raudos escuchando a todo volumen clásicos italianos que me hicieron recordar los tiempos en que mis padres se cantaban con locura y yo jugaba a ser grande con los tacones y las carteras de mi mamá. Recorrimos la autopista del sol a más de 100 por hora, y el viento me refrescaba el corazón que estaba un poco ahogado a esa altura, y sin más llegamos sin luz de día a mi nueva morada. Me esperaba una pieza color morado recién estrenado y una pizza con extra queso que deguste entre festivales, mimos, preguntas y parpadeos que indicanban que mi cuerpo estaba muy cansado. Con el guatero entre mis brazos me quede dormida agradeciendo a quien dirijo mi insipida Fé.
En estos minutos me encuentro entre zapatos, maquillaje, ropa, closet, cómodas y una nueva "pieza" que debo ambientar con mi esencia provinciana. Tengo mucho que ordenar, mucho que leer, mucho que caminar, mucho que vivir.... pero antes de todo eso me voy a sumergir en el agua - no para ahogarme y desaparecer - solo para encontrar paz en medio de mis asesinos temerosos. Voy a nadar hasta que sienta que el agua y yo somos una, hasta que la piel se me arrugue, hasta que sea necesario encender los focos de la piscina e incluso voy a nadar hasta que tenga que correr para que no se me enfrie más el cuerpo.
Hoy esperaba que el calor me agobiara, pero el día esta tenue....hasta es tierno. Todo esta calmo, nada me apura, nada me atormenta, nada me presiona. Siento que mi familia me extraña tanto como yo los extraño a ellos, los clásicos de Diana Krall me acompañan y me hacen sentir que todo esta como las canciones......cálido, calmo y seguro.
La capital me esperaba nublada, calurosa y ajetreada. En el terminal no entraba una persona más, y los andenes estaban todos llenos, una verdadera locura fue salir viva y entera de ese lugar. Sin embargo, pese a que me sorprendio tamaño desorden, no aplaco mis ganas de estar aca, ni menos mis ganas de vencer mis propos temores. Las que seran mis "nuevas hermanas" me esperaban con una sonrisa y un poco cansadas encontrando el anden en que se estaciono mi jet privado.
Una vez que logramos atravesar todo el lugar hasta la camioneta estacionada en un lugar indebido, emprendimos rumbo raudos escuchando a todo volumen clásicos italianos que me hicieron recordar los tiempos en que mis padres se cantaban con locura y yo jugaba a ser grande con los tacones y las carteras de mi mamá. Recorrimos la autopista del sol a más de 100 por hora, y el viento me refrescaba el corazón que estaba un poco ahogado a esa altura, y sin más llegamos sin luz de día a mi nueva morada. Me esperaba una pieza color morado recién estrenado y una pizza con extra queso que deguste entre festivales, mimos, preguntas y parpadeos que indicanban que mi cuerpo estaba muy cansado. Con el guatero entre mis brazos me quede dormida agradeciendo a quien dirijo mi insipida Fé.
En estos minutos me encuentro entre zapatos, maquillaje, ropa, closet, cómodas y una nueva "pieza" que debo ambientar con mi esencia provinciana. Tengo mucho que ordenar, mucho que leer, mucho que caminar, mucho que vivir.... pero antes de todo eso me voy a sumergir en el agua - no para ahogarme y desaparecer - solo para encontrar paz en medio de mis asesinos temerosos. Voy a nadar hasta que sienta que el agua y yo somos una, hasta que la piel se me arrugue, hasta que sea necesario encender los focos de la piscina e incluso voy a nadar hasta que tenga que correr para que no se me enfrie más el cuerpo.
Hoy esperaba que el calor me agobiara, pero el día esta tenue....hasta es tierno. Todo esta calmo, nada me apura, nada me atormenta, nada me presiona. Siento que mi familia me extraña tanto como yo los extraño a ellos, los clásicos de Diana Krall me acompañan y me hacen sentir que todo esta como las canciones......cálido, calmo y seguro.

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